PHNOM PENH (capital de Camboya)


CAPITAL DE CAMBOYA: PHNOM PENH.

Siendo sinceros, la capital de Camboya tampoco es que sea una gran capital de país por la que perderse. Si comparamos Phom Penh (Nom Pen) con Pekín o con Bangkok es muchísimo más tranquila y menos caótica. A priori es como que no tiene mucho qué visitar pero tiene su encanto. Con un día bien aprovechado tienes suficiente dentro de la ciudad. Si quieres conocer los alrededores, visitar mercados flotantes a las afueras, etc., es posible que requieras de algún día más.

Es una ciudad sin grandes carreteras (ni buenas) y en la que es muy habitual la compra y el comercio en la calle, sobre todo de comida. Como anécdota te contaré que nuestro conductor de tuk-tuk paró en un puestecito de calle a repostar gasolina. Cuando pensábamos que el chico había parado a comprar algo de comer o beber, resulta que salió una sonriente señora con una botella de litro de pepsi rellena de combustible y se puso a echarlo al vehículo con sus propias manos.

Si quieres conocer curiosidades de Camboya y aspectos relacionados con el visado, el tiempo, los transportes, la moneda, las vacunas, los alojamientos y unas palabras básicas en camboyano, pincha en el siguiente link:

Si quieres descubrir Siem Riep y los Templos de Angkor, pincha en el siguiente link:

Veamos los MUST DO de Phnom Penh:

Como te decía, para ser una capital de país no es demasiado extensa, por ello te recomiendo alquilar un tuk-tuk para todo el día y que te lleve a los puntos más importantes de la ciudad.

Eso sí, ve mentalizado/a en que hay que negociar el precio y regatear el mismo a los conductores de tuk-tuk. No suele ser caro comparando la cantidad que piden con los precios españoles y los conductores de tuk-tuk camboyanos no me parecieron tan “devoradores de turistas” como en Tailandia pero no te conformes con el primer precio que te digan. También puedes desplazarte por Phom Penh en bus y hay hoteles que ofrecen furgonetas con conductor.

Nosotros alquilamos un tuk-tuk con conductor para toda la mañana y una parte de la tarde y tuvimos la suerte de que nuestro conductor fue un auténtico encanto (como la gran mayoría de los camboyanos/as). El resto de la tarde la pasamos en la piscina de nuestro hotel y disfrutando de un magnífico masaje (salimos demasiado irritados de China).

Palacio Real y Pagoda de Plata.

ព្រះបរមរាជវាំង Samdach Sothearos Blvd, 3, Phnom Penh, Camboya.

Es la residencia de los actuales monarcas camboyanos (Camboya es una monarquía constitucional).

Lo más popular que ver en el interior del Palacio Real es su Pagoda de Plata. Recibe ese nombre por las más de cinco mil baldosas de plata del suelo.

Pero, también, se ha de destacar en el interior del Palacio Real camboyano un buda de esmeralda (con más de nueve mil diamantes) y la Sala del Trono. Y, aunque no es tan popular, y los turistas no le suelen prestar demasiada atención, a mí me maravilló un largo, extenso y magnífico fresco que recorre varios pasillos y galerías en el que se representa el conocido “Reamker”, un poema épico camboyano (la versión jemer del “Ramayana”, una de las obras más importantes de la antigua India, considerada texto sagrado).

En la magnífica pintura se muestran batallas, festivales, danzas y bailes y cientos de imágenes representativas de tradiciones camboyanas e hindúes de antaño y las escenas más esenciales de la epopeya. En la imagen se procura representar justicia, fidelidad, confianza, amor pero también venganza; en definitiva, el comportamiento social.

El protagonista de la epopeya pintada en el Palacio Real camboyano se llama Ream quién cree que es la reencarnación del hindú. Es marido de Neang Seda (que, parece, no cumple con la felicidad) y padre de dos niños. También aparecen montones de seres míticos como Sugriva (rey mono) o Neang Maccha (princesa sirena). La trama comienza con el protagonista enviado al exilio por una de las reinas madres que querían que fuese su propio hijo el que heredase el trono y no él. Una vez en la selva, acompañado por su bella y fiel esposa, comienzan a ocurrir una serie de fábulas como que el hermano del protagonista intenta seducir a su cuñada la cuál termina siendo capturada por un ser mitológico…

A mí me llamó especialmente la atención que fuesen pintadas muchas imágenes íntimas de parejas homosexuales.

El Palacio Real es un lugar tranquilo. Las personas que lo visitan no suelen elevar la voz. Todos los edificios tienen toques dorados. Huele a incienso. Y los jardines están perfectamente conservados y cuidados con mucho cariño.

El Palacio Real camboyano está abierto solo hasta las 17 horas.

No aceptan pago con tarjeta para comprar los tickets, por lo que lleva efectivo, bien dólares bien rieles camboyanos.

OJO. Dress Code: Al Palacio Real NO se puede entrar vistiendo pantalones cortos, por lo que, lleva puesto pantalón largo o bien lleva en el bolso o mochila un pareo para cubrirte las piernas. Los hombros siempre cubiertos.

En algunos templos hay que quedarse descalzo. Si te da repelús y llevas sandalias, lleva unos calcetines entre tus bártulos y entra al templo con los calcetines puestos.

Por si eres un friky del Derecho, como yo, te diré que en los alrededores del Palacio Real se encuentra el Tribunal Supremo camboyano y, también, el Museo Nacional.

Mercado Central.

ផ្សារ​ធំ​ថ្មី, Calmette St., 53.

El Mercado Central se encuentra justo en el centro de la capital camboyana. Por fuera no parece gran cosa pero una vez que entras puedes apreciar su gran magnitud. Se trata de un mercado con una gran cúpula en su parte central y a partir de la cual se abren cuatro largos pasillos. Cada pasillo vende productos distintos, hay un pasillo de material electrónico, otro de ropa, otro de joyas y bisutería, otro de productos para el hogar y el exterior está repleto de puestos de comida de todo tipo.

También se puede apreciar la magnitud del mercado central desde las alturas, desde cualquier gran edificio del centro de la ciudad.

Por cierto, como curiosidad te contaré que las baldosas de la calle que rodea el Mercado Central son muy similares a las de Bilbao y Barcelona.

Wat Phnom. ផ្លូវវត្តភ្នំ

Se trata de un templo budista en el centro de la capital de Camboya. La peculiaridad que tiene (porque hay miles y muy similares en este país) es que éste es el más alto de la ciudad. Tiene unos jardines bonitos y una pagoda en la que en su interior hay una gran estatua de bronce de Buda sentado. La escalera principal tiene montones de estatuas de reyes, animales y guerreros. Está repleto de flores, velas e incienso.

Campo de exterminio (campos de la muerte) y el museo del genocidio de los jemeres rojos. វាលពិឃាត

Desde 1975 a 1979 se llevó a cabo en Camboya uno de los mayores genocidios del mundo. Durante esos años se asesinaba a todos aquellos que estuviesen en contra del régimen o fuesen sospechosos de hacerlo. Fueron asesinados más de dos millones y medio de camboyanos y camboyanas.

Dos visitas imprescindibles son:

El Choeung Ek Memorial, también conocidos como los Killing Fields y el Tuol Sleng, Museo del Genocidio o “S21”.

Se pueden alquilar armas de guerra y también tanques para conducirlos.

Yo no lo visité. En ese preciso momento del viaje me sentí incapaz de ir a ver el terror, el miedo, el odio, la violencia y la crueldad a la que fueron sometidos la gran mayoría de los camboyanos/as en el pasado.

Mercado ruso.

Se trata de un mercado de antigüedades, bisutería y productos típicos de Rusia aunque a día de hoy puedes encontrar cualquier cosa (también hay muchos puestos de comida en el exterior).

Recibe el nombre de “ruso” porque en los años ochenta fue cuando Camboya comenzó a “abrirse” al turismo y la mayoría de visitantes de la época eran de esa nacionalidad, además, en la zona alrededor del mercado, comenzaron a vivir muchos ciudadanos rusos que empezaron a traer artículos de origen soviético y a ponerlos a la venta, pero el verdadero nombre del mercado es: “Phsar Toul Tom Poung”.

Hotel Rosewood.

No nos alojamos en ese hotel. Fuimos a la última planta de este lujoso hotel para disfrutar de las vistas, de su buen gusto y amabilidad y también nos tomamos un aperitivo. Recomiendo este hotel porque se puede disfrutar de una estupenda panorámica de toda la ciudad. Es una pasada. Eso sí, debes vestir de forma no desaliñada para que te dejen entrar.

Recomendaciones fuera de la capital de Camboya…

  • A unos 30 kms de la capital: TEMPLO DE TA PROHM, del siglo XII.
  • Pueblo “flotante”: KOMPONG LUONG. Se llega en ferry (outboards).
  • Kep (el pueblo pesquero del cangrejo). En la playa, hay un monumento al cangrejo. Es una playa pequeña y un poco sucia.
  • Por último, una recomendación final, si lo que quieres es hacer un turismo de relax playero con aguas cristalinas y sombra de palmeras. Si ese es tu caso, entonces, tus destinos camboyanos son estas islas:

Koh Rong y Koh Rong Saloem.