PARÍS


París: la ciudad de la luz, la ciudad de la moda, la ciudad del amor, la ciudad de las letras, … puede calificarse casi de cualquier cosa porque la capital francesa, bañada por el río Sena, con sus más de dos millones de habitantes y más de catorce millones de turistas al año, da para mucho y es, sin duda, una magnífica ciudad por la que perderse. Eso sí, es una ciudad muy cara y sin una gran variedad gastronómica.

Panorámica de la Torre Eiffel nocturna

Exterior de la Asamblea Nacional francesa (Parlamento de Francia)

IMPRESCINDIBLES EN PARÍS

Panteón

Impresionante por fuera y por dentro. Recomiendo comprar la entrada: 9 euros por persona; menores de 18 años, gratis.

Su interior es imponente pero eso lo descubrirás luego porque el primer acceso es al subterráneo donde se encuentran las tumbas de personalidades francesas célebres como: Voltaire, Rousseau, Víctor Hugo o Dumas, entre otros muchos.

El Panteón es el lugar de culto no solo de grandes personajes ilustres sino también de todos aquellos que fallecieron por Francia.

Tumba de Voltaire en el Panteón de París

Además, en su interior, destaca el péndulo de Foucault.

Justo en frente del Panteón se encuentra la facultad de Derecho de la Sorbona de París y, también, en otro majestuoso edificio, la sede del Ayuntamiento del Distrito V de la capital francesa. En esta sede de Distrito, suele haber exposiciones y es posible que, como yo, te encuentres con la celebración de alguna boda.

Exterior de la Facultad de Derecho de París

Notre-Damme

Es de los pocos lugares turísticos de París gratuitos para acceder a su interior. Solo se paga si quieres subir a la azotea.

Una vez en esa zona no puedes pasar por alto visitar la maravillosa, aunque multitudinaria, librería: Shakespeare and Co.

Exterior de la Librería Shakespeare and Co de París

Barrio Latino

En la zona “Notre-Damme“, se encuentra este barrio que ocupa parte de los distritos V y VI de la capital de Francia. Debe su nombre a que en la Edad Media la lengua más utilizada por los estudiantes era el Latín. Desde entonces, ha mantenido el nombre porque en esa zona se encuentra la mayor parte de edificios de la Sorbona (la Universidad de París).

También es popular este barrio porque fue el principal punto de encuentro y reivindicaciones en el famoso mayo del 68.

A día de hoy, es uno de las zonas más turísticas con cientos de bares, restaurantes y comercios.

Boulevard Saint Germain

Se trata de una larga calle con comercios y tiendas de ropa. En Navidad, suelen poner puestecitos navideños.

En esa zona destaco el ‘les deus magots’ un clásico restaurante parisino que en su época era frecuentado por artistas. La comida no está mal, es caro y destaca el chocolate caliente, realmente delicioso (ocho euros y medio por persona). Por dentro no es nada del otro mundo, en Barcelona hay lugares clásicos como ‘els cuatre gats’ que es por el estilo y de la misma época pero con bastante más encanto.

Exterior del restaurante ‘les deus magots’  en Saint Germain

Taza de chocolate en “les deus magots”

Torre Eiffel

Esta magnífica obra que en un principio iba para temporal, es absolutamente maravillosa tanto de día como de noche. Hay a quien le decepciona. No sé cómo se imaginarían que es pero a mí nunca me ha defraudado por muchas veces por las que haya pasado por delante.

Torre Eiffel

Las mejores vistas de la Torre Eiffel las encontrarás desde Trocadero. Hay una enorme plaza desde la que se puede divisar esta magnífica obra y desde la que podrás hacer las mejores fotos de la Torre Eiffel.

Torre Eiffel desde el Trocadero

Si quieres evitar colas, te recomiendo que compres los tickets desde la página web de la mismísima Torre Eiffel: link

Si subes en pleno mes de enero, abrígate bien.

Vistas de París desde la Torre Eiffel

En la Torre Eiffel (2019)

Pont de l’alma

Se trata de una réplica de la llama de la estatua de la Libertad de Nueva York.

Los fans de la fallecida Lady Di suelen dejar flores y fotos para homenajearla ya que el accidente de tráfico en el que murió se produjo en el túnel justo debajo de donde se halla la llama.

Llama de la Libertad en París

No hay que confundir este monumento con la mismísima Estatua de la Libertad. Sí, sí, en París hay una réplica de la estatua de la libertad (es una de las tres que existen en el mundo: Nueva York, París y Barcelona), es bellísima y aunque no queda demasiado lejos de la Torre Eiffel no tiene a su alrededor masificaciones de turistas.

Estatua de la Libertad de París

Des Invalides

Esa zona es magnífica. Bordeada por el Sena, a un lado está el edificio de los inválidos (donde se halla enterrado Napoleón -Hotel des Invalides- y se encuentra el Museo de la Armada) y en el lado opuesto se divisa la Plaza de la Concordia con el famoso obelisco. Además, mientras caminas de un lado a otro, podrás contemplar la Torre Eiffel de fondo.

Puente de los inválidos. Río Sena. París

Museo del Louvre

Antiguo Palacio Real (fue residencia de Luis XIII), en la actualidad es uno de los museos mas prestigiosos del mundo. Tiene tres grandes edificios de exposiciones: Richelieu – Sully – Denon.

Patio de las pirámides del Museo del Louvre

En el edificio que encontrarás las obras más relevantes (Mona Lisa, Victoria de Samotracia o la Libertad guiando a la gente, entre otras…) es en el Richelieu, por lo que si visitas el Louvre no tanto desde un punto de vista artístico sino social (ver lo que todo el mundo va a ver), entra directamente por ese edificio y así te ahorrarás atravesar el resto de salas esquivando a miles de personas.

Louvre

Si no quieres hacer largas colas pasando frío (si visitas la capital francesa en pleno invierno), mejor compra la entrada por internet por adelantado en la propia web del museo y escoge fecha y hora. Además, te recomiendo que no entres por el patio de las pirámides ya que, aunque tengas los tickets comprados también suele haber cola; mejor entrar por el lateral.

Entrada Richelieu del Museo del Louvre

Lo de la audioguía es opcional, hay un suplemento en el precio. Eso sí, debes saber que las explicaciones de cada cuadro solo están en francés.

Mona Lisa

En una de las salas del edificio Richelieu, en la extremidad de un pasillo repleto de cuadros de estilo sacro, se halla la diminuta Mona Lisa, súper protegida entre varios centímetros de grosor de cristal y rodeada de cientos de personas con los brazos en alza sujetando el móvil para hacer una foto de lejos en la que nunca se podrán apreciar los detalles de la obra de Da Vinci.

Mona Lisa. Louvre. Foto: Chuchi García

Justo en el lado opuesto de La Gioconda se encuentra el imperioso cuadro de las bodas de Canaá (‘les noces de Cana’) de Paolo Véronèse (1562) repleto de simbolismo y rozando la perfección artística pero, ese, pasa desapercibido.

Para mí hay una pintura mucho mejor y menos conocida en el Louvre como es: ‘La Majorité de Luis XIII’, de Rubens. Representa tanta fuerza femenina que no entiendo como no hay un corro divisando su simbolismo y queriendo entender su mensaje.

Frente a la obra “La Majorité de Luis XIII”, de Rubens. Museo del Louvre

La última vez que estuve en París fue hace diez años y no recuerdo encontrar el Louvre tan mal como lo he encontrado ahora, en enero de 2019: Excesivamente masificado. Poco control en las salas (había salas sin nadie a quien preguntar o que controlase que no se tocasen los cuadros) y absolutamente ruidoso. Yo, que durante una etapa pasada de mi vida, he sido abogada de una empresa que gestionaba el personal de museos, estaba, cuanto menos, sorprendida. Sin duda, es a lo que llegaremos en un futuro: obras explicadas por audioguías en lugar de por informadores pero… ¿es necesario encontrar un museo masificado, con personas gritando y que incluso tocan los cuadros? Eso sin contar que encontré salas con techos desconchados a los que les hacía falta una capa de pintura. Me parece muy errónea la forma de gestionar el Museo.

En el interior del Museo del Louvre observando la obra de Delacroix “La Libertad guiando al pueblo”

Jardínes de Luxemburgo

Es un lugar de paso, natural, en el centro de París. No tiene nada que envidiarle a Retiro de Madrid. En uno de sus lados se encuentra el Palacio de Luxemburgo, sede del Senado de Francia.

Madeleine

Creo que es uno de los edificios más majestuosos y eso es mucho decir en París que es una ciudad repleta de obras arquitectónicas impresionantes. Es grandioso y aunque pareciese ser la sede de alguna institución por lo imponente y grande que es, se trata de una iglesia católica. Sí, sin más.

Para año nuevo suelen celebrar conciertos (30 euros la entrada por persona; 20 euros estudiantes).

Cerca de la iglesia de Madeleine se encuentra un pequeño y agradable local para tomar algo: ‘village madeleine’.

Parte trasera interior de Madeleine

Opera Garnier

‘Fantasma de la ópera’.

Galerías Lafayette

Es lo que viene siendo un Corte Inglés pero muchísimo más lujoso. Destaca su cúpula acristalada.

Nunca había visto largas colas para entrar a Dior o Chanel, ni coches lujosos con chóferes esperando en la puerta, hasta que entré a las Galerías Lafayette de París.

Basílica Sacre Cœur

En la parte alta de París se encuentra esta bonita Basílica desde la que se divisan unas fantásticas vistas de París.

Montmartre y plaza de los pintores

Esta es la zona, justo detrás de la Basílica, en la que encontrarás montones de pintores que te querrán retratar. Hay para todos los gustos y para todos los bolsillos.

Plaza de los pintores de Montmartre

Abbesses

Es la zona que queda debajo del Sacre Coeur, destaca el Muro de los te quieros.

Muro de los te quieros. Abbesses

Moulin Rouge

Cementerio Montparnasse

Encontrarás las tumbas, entre otros artistas y pintores, de: Samuel Beckett, André Citroën, Charles Garnier o César Vallejo.

Cartel informativo sobre dónde se encuentran las tumbas de personajes franceses célebres

Catacumbas

Solo las menciono porque están en la zona del Montparnasse. No llegué a entrar porque no me parece para nada atractivo ni enriquecedor ver miles de calaveras y huesos uno encima de otro.

Entrada: 15 euros.

Recorridos en barco por el río Sena

Barrio japonés de París

Supongo que en todas las grandes ciudades hay barrios orientales. Mientras que en ciudades como Nueva York o Londres destacan sus “china town“, en París, sin embargo, destaca, por ser pintoresco, su barrio oriental, en este caso, no chino sino japonés.

Se encuentra en los alrededores de la Rue Saint Anne. Cerca de la ópera Garnier. Hay muchísimos restaurantes japoneses que suelen tener largas colas a eso de las doce y media del mediodía (hora de iniciar el almuerzo en Francia).

Centro Pompidou

Se trata de un centro moderno y contemporáneo de exposiciones con una curiosa arquitectura ya que todos los elementos básicos de cualquier edificación como tuberías, cables eléctricos o filtros de aire están por fuera, integrados en la fachada.

Les Gobelines

Hago mención a este barrio (Distrito XIII de París) porque además de ser la zona en la que nos alojamos nos encontramos con algo singular en los escaparates del barrio:

Casi todos los negocios locales tienen en su escaparate un oso de peluche gigante…

Parada de metro en el barrio de Les Gobelines

Tienen más de un metro de altura y están en las entradas de las estaciones de metro de la zona, en las terrazas de los cafés, farmacias, galerías de arte…

El vecindario de Gobelins fue invadido por 50 osos de peluche gigantes en el mes de octubre de 2018. Parece que ha sido idea de un vecino, vendedor de libros.

Fachada de comercio en el barrio de Les Gobelines con oso de peluche incluido

Tienen página en Facebook y todo:

https://m.facebook.com/nounours.gobelins.paris/

Mira la noticia en el mismísimo Le Figaro:

https://www.google.es/amp/s/amp.lefigaro.fr/sortir-paris/2018/11/22/30004-20181122ARTFIG00099-invasion-de-nounours-geants-dans-le-quartier-des-gobelins-a-paris.php

Calle Mouffetard

En origen, la Rue Mouffetard se trataba de una vía romana, cerca había un vertedero de residuos y de ahí su nombre, ‘mofetas’, por los malos olores.

En la actualidad, se trata de una calle que se encuentra en el barrio V de París. Es una calle peatonal con mucha vida tanto de día como de noche. Tiene montones de restaurantes de todo tipo, puestos de comida así como panaderías, puestos de verdura y tiendecitas de regalos e infusiones.

Durante mi estancia en París y paseos por esa calle, siempre veía largas colas en un local griego, parece que sus crepes son buenas, bonitas y baratas.

VERSALLES

Queda a una distancia aproximada de unos 17 km de París. Puedes ir fácilmente y de forma rápida en tren cercanías por unos cuatro euros.

Palacio de Versalles.

18 euros la entrada por persona. Menores de 18 años, gratis.

Yo no recomiendo su vista en invierno. Lo más bonito del Palacio de Versalles son sus jardines y en Francia hace muchísimo frío en invierno como para estar caminando por jardines helados, además las fuentes no están en funcionamiento y la mayoría de estatuas están tapadas.

Básicos parisinos…

Enchufes: igual que en España.

Moneda: euro. Se puede pagar en casi todos los sitios con tarjeta.

Lengua: francés. No esperes que te hablen en Castellano ni en Inglés en sitios fuera del arco mega turístico.

Las bebidas alcohólicas en Francia son prohibitivas, no he visto en ninguna carta una cerveza por menos de ocho euros. No sé qué clase de impuestos cobran a los comerciantes pero pedir cualquier clase de bebida en un restaurante es una pasada (incluso agua mineral, las botellas medianas tenían el módico precio de, al menos, cinco euros).

El agua del grifo de París suele estar buena para beber, por lo que puedes pedir una jarra de agua sin coste alguno.

Me ha sorprendido el precio de los vinos, para ser tierra de vinos, beber un vino medio decente en cualquier restaurante casi que es un lujo.

Cafés en París:

Café crème: Se trata del café parisino por excelencia. Es café con una parte de crema de leche. La crema que se utiliza es la ‘Crema Chantilly’, es nata batida con azúcar y un poquito de vainilla.

Café noisette: Es lo que los españoles conocemos como ‘cortado’, es decir, un expresso con un poco de leche en taza pequeña.

Crepes: es lo más típico para comer. Aunque debes de saber que lo que los franceses entienden por ‘crepe’ tiene condimento dulce. Es la ‘galette’ lo que nosotros conocemos como crepe salado.

Crepe francesa (dulce)

Galette (crepe salada)

Macarons: Postre típico francés que se ha popularizado en los últimos años. No deja de ser una especie de galleta (tipo barquillo) que encontrarás en todas las gamas de colores posible y que en su interior hay crema de distintos sabores.

Distintos tipos de macarons

Boulangerie: Siempre me fijo en cada lugar que visito en cuál es el negocio que más se repite por metro cuadrado. En París, sin duda, son las pastelerías y panaderías. Lo que destaca, además, si te pones a observar las calles parisinas, es que te cruzarás con montones de personas andando con la barra de pan bajo el brazo.

Una de las cientos de “boulangeries” de París

Transporte: El medio de transporte más usado en París es el metro. Lo más barato es comprar el bono de 10 viajes que traerá más cuenta que el que va por días o el sencillo. Lo curioso es que si optas por esta opción, no te sale de la máquina un bono que indica que tienes diez viajes sino que te salen 10 pequeños tickets individuales.

Ir a aeropuerto principal: 48 euros en uber.